viernes

lunes

música

Cuando se tiene una amiga músico el placer es doble. Te acerca un paso más a la magia.


avié

Siempre por navidad me acuerdo. Espero, de corazón, que todo vaya como debe. Aquí dejo, una palabrita tuya, presento a mi blog el flamenco y un beso vuela al Sur!

http://db.tt/xvF6dNp

(por si aún te pasas por aquí, Feliz Navidad)

domingo

inacabado

Cuando algo te sorprende por la espalda, cuando aún no se alzan sobre tus hombros las torres de tu muralla abaluartada, tras la que doña Inés de Vila Gloriosa descansa, aún oyes el choque de tripas y madera de pino del perpetuo escuadrón de la victoria, aún sonríes y te llevas alcohol a la mente, y flojeas, aturdida por el día de noticiarios y las tardes en familia. Cuando, mientras otras buscan, tu solo miras. Aún no está previsto que tropieces torpemente con la belleza, aún no es tiempo del discurso nocturno más vehemente, todavía no estas listo para el taxi ni el arrime de mejillas. Esa mano que roza perdida tu espalda.

Hay piezas que de tan intensas son difíciles de escuchar mucho tiempo. Las disfrutas como pocas; puede que nunca encuentres nada parecido.

Luego llegas a casa y vuelas en la cama. Planeas sobre el aire hacia el quizás que amanece, hacia el cursi desperezar, hacia la sonrisa prometida, hacia la foto finish. Pero respiras, sabes lo que eres y sabes lo que hay al otro lado de ese nosotros; de nuevo, la ausencia. Pero es que … pero y si …

Hay sabores que de tan intensos se descontrolan dentro de la boca y paladean, recorren contigo el camino, noche tras noche, durante días. Las disfrutas como pocas; puede que nunca encuentres nada parecido.

Quiero todo esto

Quiero ser informado sobre lo que ocurre

al más alto nivel

Quiero ver a la gente uno por uno

Quiero que me amnistíen por todo lo que pienso hacer

de ahora en adelante

Quiero entrar en los cines sin pagar

Quiero que una persona de fiar escoja mis camisas

y nunca se equivoque

Quiero un informe sobre el comportamiento sexual

de los sexólogos

Quiero que los cocineros no sean obscenos

Quiero que ordenen llevar camisa azul a todos

los que en su día la llevaron

Quiero que no me den gato por liebre

Quiero que el socialismo vaya sin más

directamente al grano

Quiero aprender inglés en 15 días

Quiero saber con precisión exacta la verdadera

forma del universo

Quiero que los croissants siempre estén calentitos

y sabrosos

Quiero misas de culo y en latín

Quiero saber si el papel higiénico de la Real Academia

limpia fija y da esplendor

Quiero ser la Madre Abadesa

Quiero que se prohiban los canalones y la plusvalía

Quiero que el Imperio Romano no siga decayendo

de este modo

Quiero que fichen a la policía

Quiero comer Potitos Bledine

Quiero el control de la natalidad con carácter retroactivo

Quiero que se sepa que el presidente de U.S.A. barre

para su casa de una manera descarada

Quiero amor

Quiero lanzarme en plancha y rematar marcando

el sexto gol al Real Madrid

Quiero que Manolo no se quede calvo

Quiero saber si alguien me está robando los calzoncillos

Quiero entablar un juicio

Quiero volver a merendar en la terraza con mis primas

y Tía Catalina

Quiero que me homologuen en Ohio

Quiero que alguien me nombre su Delegado en el Exterior

Quiero que Reus sea puerto de mar

Quiero que me devuelvan la gabardina que me quitaron

el diecisite de Noviembre de 1949 en el Cine Carretas

Quiero que dios exista

Quiero que los Catedráticos de Estética no sean tan feos

Quiero ser de derechas

Quiero jugar al mus

Quiero que no menoscaben mi integridad

Quiero tener aparcamiento reservado dondequiera que vaya

Quiero bailar el rock

Quiero que le salga un sarpullido al Santo Padre

Quiero una mantita en la barriga a la hora de la siesta

Quiero que se firmen todos los acuerdos

Quiero destituir a Bing Crosby de un modo fulminante

Quiero fugarme con la morterada

Quiero comer centollo con Julia y con la Ton

Quiero triunfar como una bestia

Quiero que no se me invite otra vez a disolverme

pacíficamente

Quiero que emplumen a San Valentín

Quiero que Cataluña llegue hasta el Tirol

Quiero un felpudo igual que el del vecino

Quiero considerar seriamente la posibilidad de que

me expulsen de cualquier país

Quiero unas garantías mínimas

Quiero que se suprima la circulación periférica

Quiero que en las cajas de quesitos hayan más quesitos

Quiero ir a las islas Filipinas

Quiero que se elimienen las condiciones objetivas ya que

por culpa de ellas todo sale mal

Quiero que no se tiren más a nuestras mujeres

Quiero tirarme a alguien

Quiero controlar el gasto Público partida por partida

Quiero ser bueno

Quiero que se me paguen daños y perjuicios

Quiero que cada pueblo tenga el gobierno que no se merezca

Quiero que no me avergüencen más en las autopistas

Quiero que no haya clase obrera

Quiero que trasladen las Fallas de Valencia

Quiero que no vuelvan los buenos tiempos

Quiero revolcarme en la alfombra del Hotel des Templaires

Quiero ser hábilmente interrogado para cantarlo todo

a la primera friega

Quiero sardinas en escabeche y pan tostado con aceite y sal

Quiero ascender por méritos de guerra

Quiero que se me incapacite legalmente para no ser ya nunca

responsable de nada

Quiero que no me maten la ilusión

Quiero que no vuelvan a salir goteras en el techo

Quiero que todo el mundo cobre más

Quiero que no se me hinche la barriga

Quiero que me convenzan

Quiero un poco de caridad cristiana

Quiero que todos pasen por el tubo

Quiero un nuevo cepillo de dientes

Quiero todo esto

yo no puedo seguir viviendo así:

es una decisión irrevocable


Goytisolo

martes

Un poquito de todo, como cualquier día casero

Sur le détroit de Gibraltar, y'a un jeune noir qui pleure un rêve qui prendra vie, une fois passé Gibraltar.
Sur le détroit de Gibraltar, y'a un jeune noir qui se d'mande si l'histoire le retiendra comme celui qui portait le nom de cette montagne.
Sur le détroit de Gibraltar, y'a un jeune noir qui meurt sa vie bête de "gangsta rappeur" mais ...
Sur le détroit de Gibraltar, y'a un jeune homme qui va naître, qui va être celui qu'les tours empêchaient d'être.
Sur le détroit de Gibraltar, y'a un jeune noir qui boit, dans ce bar où les espoirs se bousculent, une simple canette de Fanta.
Il cherche comme un chien sans collier le foyer qu'il n'a en fait jamais eu, et se dit que p't-être, bientôt, il ne cherchera plus.
Et ça rit autour de lui, et ça pleure au fond de lui.
Faut rien dire et tout est dit, et soudain ... soudain il s'fait derviche tourneur,
Il danse sur le bar, il danse, il n'a plus peur, enfin il hurle comme un fakir, de la vie devient disciple.
Sur le détroit de Gibraltar y'a un jeune noir qui prend vie, qui chante, dit enfin « je t'aime » à cette vie.
Puis les autres le sentent, le suivent, ils veulent être or puisqu'ils sont cuivre.
Comme ce soleil qui danse, ils veulent se gorger d'étoiles, et déchirer à leur tour cette peur qui les voile.
Sur le détroit de Gibraltar, y'a un jeune noir qui n'est plus esclave, qui crie comme les braves, même la mort n'est plus entrave.
Il appelle au courage celles et ceux qui n'ont plus confiance, il dit : "ramons tous à la même cadence !!!".
Dans le bar, y'a un pianiste et le piano est sur les genoux, le jeune noir tape des mains, hurle comme un fou.
Fallait qu'elle sorte cette haine sourde qui le tenait en laisse, qui le démontait pièce par pièce.
Sur le détroit de Gibraltar, y'a un jeune noir qui enfin voit la lune le pointer du doigt et le soleil le prendre dans ses bras.
Maintenant il pleure de joie, souffle et se rassoit.
Désormais l'Amour seul, sur lui a des droits.
Sur le détroit de Gibraltar, un jeune noir prend ses valises, sort du piano bar et change ses quelques devises,
Encore gros d'émotion il regarde derrière lui et embarque sur le bateau.
Il n'est pas réellement tard, le soleil est encore haut.
Du détroit de Gibraltar, un jeune noir vogue, vogue vers le Maroc tout proche.
Vogue vers ce Maroc qui fera de lui un homme ...
Sur le détroit de Gibraltar … sur le détroit de Gibraltar …
Vogue, vogue vers le merveilleux royaume du Maroc,
Sur le détroit de Gibraltar, vogue, vogue vers le merveilleux royaume du Maroc …




Como ocurre siempre en las épocas
en que socialmente la vida no vale nada,
es preciso saber ver por medio
de los ojos de Eros.
En el tiempo que está por llegar
a Eros incumbe restablecer
el equilibrio roto en provecho
de la muerte.

André Breton

lunes

19:46 29.11.2010


Eugène Hénard, 1910
...
Sant'Elia Central eléctrica 1914


Hablemos del futuro

Manifiesto del Futurismo

I. Queremos cantar el amor al peligro, a la fuerza y a la temeridad.
II. Los elementos capitales de nuestra poesía, serán el coraje, la audacia y la rebelión.
III. Contrastando con la literatura que ha magnificado hasta hoy la inmovilidad de pensamiento, el éxtasis y el sueño, nosotros vamos a glorificar el movimiento agresivo, el insomnio febriciente, el paso gimnástico, el salto arriesgado, las bofetadas y el puñetazo.
IV. Declaramos que el esplendor del mundo se ha enriquecido de una belleza nueva: la belleza de la velocidad. Un automóvil de carrera con su vientre ornado de gruesas tuberías, parecidas a serpientes de aliento explosivo y furioso... un automóvil que parece correr sobre metralla, es más hermoso que la Victoria de Samotrhacia.
V. Queremos cantar al hombre que es dueño del volante cuyo eje ideal atraviesa la Tierra lanzada sobre el circuito de su órbita.
Vl. Es necesario que el poeta se desviva, con ardor, con fuego, con prodigalidad por aumentar el fervor entusiasta de los elementos primordiales, su ignición.
Vll. No hay belleza más que en la lucha. No debe admitirse un jefe de escuela si no tiene un carácter recalcitrantemente violento. La poesía debe ser un asalto agresivo contra las fuerzas anónimas y desconocidas para hacerlas que se inclinen ante el hombre.
VlIl. ¡Estamos sobre el promontorio extremo de los siglos! ¿A qué mirar detrás de nosotros, que es como ahondar en la misteriosa alforja de lo imposible? El Tiempo y el Espacio han muerto. Vivimos ya en el Absoluto, puesto que hemos creado la celeridad omnipresente.
IX. Queremos glorificar la guerra—única higiene del mundo—el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los anarquistas, las bellas ideas que matan y el desprecio a la mujer.
X. Queremos demoler los museos, las bibliotecas, combatir el moralismo, el feminismo y todas las cobardías oportunistas y utilitarias
XI.Cantaremos a las grandes muchedumbres agitadas por el trabajo, el placer o la rebeldía, las resacas multicolores y polifonas de las revoluciones en las capitales modernas: la vibración nocturna de los arsenales y de los almacenes bajo sus violentas lunas eléctricas, las estaciones ahitas, pobladas de serpientes atezadas y humosas, las fábricas suspendidas de las nubes por el bramante de sus chimeneas; los puentes parecidos al salto de un gigante sobre la cuchillería diabólica y mortal de los ríos, los barcos aventureros olfateando siempre el horizonte, las locomotivas en su gran chiquero, que piafan sobre los railes, bridadas por largos tubos fatalizados, y el vuelo alto de los aeroplanos, en los que la hélice tiene chasquidos de banderolas y de salvas de aplausos, salvas calurosas de cien muchedumbres.

Lanzamos en Italia este manifiesto de heroica violencia y de incendiarios incentivos, porque queremos librarla de su gangrena de profesores, arqueólogos y cicerones.
Italia ha sido durante mucho tiempo el mercado de los chalanes. Queremos librarla de los innumerables museos que la cubren de innumerables cementerios.
¡Museos, cementerios! ¡Tan idénticos en su siniestro acodamiento de cuerpos que no se distinguen! Dormitorios públicos donde se duerme siempre junto a seres odiados o desconocidos. Ferocidad recíproca de pintores y escultores matándose a golpes de línea y de color en el mismo museo.
¡Que se les haga una visita cada año como quien va a visitar a sus muertos llegaremos a justificarlo!... ¡Que se depositen flores una vez por año a los pies de la Joconda también lo concebimos!... ¡Pero ir a pasear cotidianamente a los museos, nuestras tristezas, nuestras frágiles decepciones, nuestra cólera o nuestra inquietud, no lo admitimos!
¿Queréis emponzoñaros? ¿Queréis podriros? ¿Qué podéis encontrar en un anciano cuadro si no es la contorsión penosa del artista esforzándose por romper las barreras infranqueables de su deseo de expresar enteramente su sueño?
Admirar una vieja obra de arte es verter nuestra sensibilidad en una urna funeraria en lugar de emplearla más allá en un derrotero inaudito, en violentas empresas de creación y acción. ¿Queréis malvender asi vuestras mejores fuerzas en una admiración inútil del pasado de la que saldréis aciagamente consumidos, achicados y pateados?
En verdad que la frecuentación cotidiana de los museos, de las bibliotecas y de las academias (¡esos cementerios de esfuerzos perdidos, esos calvarios de sueños crucificados, esos registros de impetuosidades rotas...!) es para los artistas lo que la tutela prolongada de los parientes para los jóvenes de inteligencia, esfervecidos de talento y de voluntad.
Sin embargo, para los moribundos, para los inválidos y para los prisioneros, puede ser bálsamo de sus heridas el admirable pasado, ya que el porvenir les está prohibido. ¡Pero nosotros no, no le queremos, nosotros los jóvenes, los fuertes y los vivientes futuristas!
¡Con nosotros vienen los buenos incendiarios con los dedos carbonizados! ¡Heles aquí! ¡Heles aquí! ¡Prended fuego en las estanterías de las bibliotecas! ¡Desarraigad el curso de los canales para inundar los sótanos de los museos! ¡Oh! ¡Que naden a la deriva los cuadros gloriosos! ¡Sean nuestros los azadones y los martillos! ¡Minemos los cimientos de las ciudades venerables!...

Los más viejos entre nosotros no tienen todavía treinta años; por eso nos resta todavía toda una década para cumplir nuestro programa. ¡Cuando tengamos cuarenta años que otros más jóvenes y más videntes nos arrojen al desván como manuscritos inútiles!...Vendrán contra nosotros de muy lejos, de todas partes, saltando sobre la ligera cadencia de sus primeros poemas, agarrando el aire con sus dedos ganchudos, y respirando a las puertas de las Academias el buen olor de nuestros espíritus podridos, va destinados a las sórdidas catacumbas de las bibliotecas!...

Pero no, nosotros no iremos nunca allá. Los nuevos adelantos nos encontrarán al fin, una noche de invierno, en plena campiña, bajo un doliente tinglado combatido por la lluvia, acurrucados cerca de nuestros aeroplanos trepidantes, en acción de calentarnos las manos en la fogata miserable que nutrirán nuestros libros de hoy ardiendo alegremente bajo el vuelo luminoso de sus imágenes.
Se amotinarán alrededor de nosotros, desbordando despecho, exasperados por nuestro coraje infatigable, y se lanzarán a matarnos con tanto más denuedo y odio, cuanto mayores sean la admiración y el amor que nos tengan en sus entrañas.
Y la fuerte y sana injusticia estallará radiosamente en sus ojos. Y estará bien. Porque el arte no puede ser más que violencia, injusticia y crueldad.
Los más viejos de entre nosotros no tenemos aún treinta años, y por lo tanto hemos despilfarrado ya grandes tesoros de amor, de fuerza, de coraje y de dura voluntad, con precipitación, con delirio, sin cuenta, sin perder el aliento, a manos llenas.
¡Miradnos! ¡No estamos sofocados! ¡Nuestro corazón no siente la más ligera fatiga! ¡Está nutrido de fuego, de valor y de velocidad! ¿Esto os asombra? ¡Es que vosotros no os acordáis de haber vencido nunca!

En pie sobre la cima del mundo arrojamos nuestro reto a las estrellas!

¿Vuestras objeciones? ¡Basta! ¡Basta! ¡Las conocemos! ¡Son las consabidas! ¡Pero estamos bien cerciorados de lo que nuestra bella y falsa inteligencia nos afirma!
–Nosotros no somos–decís–más que el resumen y la prolongación de nuestros antepasados.
¡Puede ser! ¡Sea! ¿Y qué importa? ¡Es que nosotros no queremos escuchar! ¡Guardaros de repetir vuestras infames palabras! ¡Levantad, más bien, la cabeza!

¡En pie sobre la cima del mundo lanzamos una vez más el reto a las estrellas!

13:53


mi vida es un rollito

un tiempo en inglés

a third! a toast! one more year!

No wasting time over my skin
nothing else matter in my mind
one or two chords
you've got all the time;

to lose your head
to take a drink
to turn around

and feel your way through
to try different ways.

Nothing happens now,
but all is changing.
The socks are round the corner
and i'm at home.

Just one piece of cake for me.
Just one wish you can ask for.

domingo

otra cosa

es


to

no

es


un



p f c


e s


o

tra

cosa

ennio morricone



Para los que no conozcan al compositor, ..., para los que no hayan visto la película ..., en fin, esta todo muy bien, no nos pongamos melodramáticos. Y sí, es una peli de hollywood ...

Buena música en domingos de encierro ( ya sé que el clip podría estar más elaborado pero fue el que encontré, perdón )

martes

domingo

Diez años y casi tres horas

Estaba decidida a escribir esta vez al amor de pareja pero, déjenme que dedique unas lineas a otro típo de amor. Una de mis grandes amores: la leonesa libanesa.

Si son seguidores históricos de este blog quizá hayan oido hablar de ella e incluso puede que se la cruzásen pastando relajadamente en su hábitat natural: el tiempo con espacio indefinido.
Cuando uno decide ponerse el delantal de escritor y pintar su pared, creo que el reto no es describir el punto gordo sino acercarse a transmitir, al menos en una ínfima parte, tu realidad más genuina; lo que sientes.

Bea, me desnudas y me vistes a tu antojo. Y no sé que carajo haría sin tí.

entreacto

( y ahora, si pasan a la salita, abran por la página seis y encontrarán un breve artículo ... puede que al amor de pareja. Judguen ustedes mismos )

No sé ... cursi?

Quizá no sean esas las pupilas más azules y tristes que ví en mi vida. Si me fijo no serán ni siquiera azules, bellos ojos que busco en lejanos altares. Más, son ojos cargados de aventura, ojos con criterio y armonía. Me calman. Son maravillosos esos ojos.

No son esas manos, infinitas y angulosas, rítmicas intérpretes de Debbussy, pero ninguna otra mano de entre todas más que esa mece mi alma oscura. Esas manos.

Los paseos. No serán grandes los paseos, grandilocuentes los debates, ni rotundas las réplicas, las discrepancias. Al menos, no siempre lo serán. Pero cada palabra será una falsa certeza, y con ella de la mano, cierto cada silencio y cada risa desesperada de aire. Riguroso y expontaneo cada primoroso llanto, y la riña. No serán los paseos. No caera placentera la hoja de otoño y sudaremos, como todos. Pero se me hace imposible llegar a casa si no paseo y ya no miro de reojo al ver una mesa vacía en un café.

. . .

Quiérame cuanto le plazca. ¡Pero oiga!, ni se le ocurra necesitarme.



si no hay ...

Si no hay a quien regalar el domingo; ustedes, hagan lo que consideren. Yo, por mi parte, se lo cedo a Sabina. Él, como pocos, sabe sacarle partido.

Si España no quiere saber nada de mi ...

Cientos de jóvenes narran en cartas enviadas a EL PAÍS su desánimo y su lucha contra la crisis y el desempleo

26/09/2010 EL PAÍS

Desde que el pasado domingo EL PAÍS lanzara la serie (Pre)Parados, que retrata los problemas de los jóvenes en tiempos de crisis, al correo soyunjovenencri-sis@elpais.es han llegado cientos de cartas de parados, eternos becados, estudiantes perpetuos o submileristas. En muchos casos, vienen acompañadas de currículos. En una aplastante mayoría, son misivas de desahogo, de rabia y de frustración. Esta es una selección de los escritos:

Me siento engañada

Cuando era pequeña mis padres me decían: "Nosotros no pudimos estudiar porque no teníamos dinero. Hija, estudia para que mañana no estés como nosotros". La niña hizo caso y hoy, 24 años después, tiene una licenciatura, un máster, multitud de cursos, demasiadas becas en importantes empresas y está PARADA. Todo lo que he hecho no ha dado sus frutos y encima la culpa recae en mis espaldas. Con un poco de suerte el próximo mes estaré de au-pair en Reino Unido por 60 euros a la semana. España, que tanto presumía, defrauda y engaña a jóvenes "prepados" como yo. No puedo evitar un sentimiento de ira hacia ella por haberme usurpado las fantasías de mi niñez, por despreciarme y no ser capaz de ofrecerme nada. Y si España no quiere saber nada de mí, yo tampoco quiero saber nada de España. ¿Sabéis lo que me dicen ahora mis padres? "Si nosotros tuviésemos tu edad, también nos iríamos".- Rocío Reina. Málaga.

Queridos Reyes Magos...

Ya sé que hace muchos años que no os escribo pero es que no se me ocurría nada que valiera la pena. Tranquilos, no voy a pediros ni muñecas, ni videojuegos ni siquiera una bicicleta. Se me ha ocurrido algo mucho mejor, algo con lo que mis colegas van a flipar y voy a ser la envidia de todos: quiero un futuro. ¡Ah! ¡Se me olvidaba! Que he sido buena... ¿eh? Por si lo habíais dudado.- Amanda Suárez. Londres.

Mi generación es la que ya no sueña

Tengo 28 años. Estudié Bellas Artes porque pensé que debía elegir con el corazón y no con el bolsillo. A veces pienso que pudo ser una de las peores decisiones de mi vida. Vivir con los padres puede estar considerado como un "chollo" pero es un lastre generacional y un retraso evolutivo. No solo coarta nuestra independencia, sino que impone a nuestros padres una deuda perpetua. Somos una segunda hipoteca de esas de intereses altos.

Hace dos años que busco trabajo y si bien no hay ofertas para diseño, cuando las hay, te ofrecen 600 euros al mes netos. No hay comentarios al respecto porque los aceptamos sin rechistar: "Al menos gano experiencia" nos decimos... nos mentimos... No me gusta sentirme una eterna adolescente. Si pienso en cómo seré dentro de 10 años, no veo nada. No puedo decir "tendré una casa" o "dos hijos". Mi generación es la generación que ya no sueña. Es la generación que cuando envía un currículo no espera respuesta.- Ana González.

Yo no soy un joven en crisis

No tengo estudios más allá del bachillerato. Tengo un buen trabajo y un sueldo digno. Vivo en una casa con jardín. Fórmula: a los 23 me fui de España.- Carles Roig. Londres.

No todo es gris

Muchos jóvenes estamos encontrando nuestro plan B en el autoempleo. Y no como algo con lo que conformarnos, sino algo que nos gusta, nos llena y nos ofrece lo que no encontramos por cuenta ajena. Somos jóvenes, nos buscamos la vida y trabajamos duro. En mi caso, gestiono una empresa de servicios lingüísticos. Dedico más tiempo a mi trabajo que al ocio pero soy afortunada. Y no soy la única. Puede que no interese mostrar esa cara más positiva, la de jóvenes que pelean a diario por su trabajo, independencia, reconocimiento y por hacer su entorno mejor. Pero puede que sí interese. Y por eso os escribo. Porque estamos en crisis pero no todo es gris.- Estela García.

Me llevo mis llaves

La universidad iba a ser la llave que abriría algunas puertas. El inglés abriría otras cuantas y el máster alguna más. Todos nos pusimos las pilas para tener un llavero bien completo. ¡Toma expectativas! ¡Toma preparación! Eso sí, el llavero ahí queda. Actualmente becario buscando más becas, pensando en emigrar, en seguir preparándome pero en ningún caso en pararme. Me llevaré mi llavero.- Antonio Román. Badajoz.

Abuela, ¿has pedido por mí?

Ayer, cuando mi abuela regresaba de la Novena, le pregunté si había "pedido por mí". Ella me dijo que sí, que siempre lo hace. Ya lo sé, pero por preguntar no se pierde nada. Últimamente pregunto sin parar. En tiendas y en bares. Hasta en sueños. Por eso ayer, por primera vez en mi vida, acepté abiertamente y sin ironía la necesidad de necesitar un milagro.- Sara Cristóbal Santiño.

Los que no estamos en crisis

Después de leer las historias que se están publicando, me puedo considerar muy afortunada. No tengo un trabajo estable, pero hago lo que me gusta y soy independiente económicamente desde los 24. Hace un año me casé y ahora, con 30 años, tengo un piso alquilado con mi marido en el centro de Madrid y muchos planes... Pero no soy ajena a las preocupaciones de mi generación, puesto que la idea de tener un puesto de trabajo fijo es, para nosotros, también inalcanzable. Somos investigadores, los dos en el CSIC.- Elisa Martín. Valladolid.

Shakespeare se equivocó de país...

Tengo 33 años y soy licenciado en Geología. Tras colgar el teléfono después de una surrealista conversación telefónica sobre empleo, Shakespeare fue lo primero que se pasó por mi cabeza de desempleado: algo está podrido en Dinamarca... ¿Denmark? No, querido William, te equivocas de país. Hay algo mucho peor a unos 2.500 km al sur de Copenhague. ¿Emigrar o no emigrar? Esa es la cuestión. Habrá que probar suerte, aunque Shakespeare avisa: una ola de podredumbre recorre Europa. Si Dinamarca está podrida, España y su sociedad están metidas en el abismo.- Ignacio Zafra.

Don Draper no quiere contratarte

Pero me he esforzado, tengo buena media, idiomas, mucha iniciativa y trabajaría por poco al principio. Quiero experiencia y saber qué es lo mío realmente. No podrá ser tan difícil encontrar algo, ¿no?- David Rodríguez. Madrid.

'Bye, bye, Spain'

Al final, me quedo con la frase del panadero del barrio, hombre inteligente y que siempre ha sabido ganarse bien la vida: "¿Qué hacéis aquí?".

Me he marcado una fecha y gano tranquilidad e ilusión, qué más da lo que me encuentre fuera y el trabajo que tenga que hacer. A peor no se puede ir. Y por fin, profesionalmente podré utilizar el inglés que tanto esfuerzo y años me costó aprender: Bye, bye Spain.- Anónimo.

Lo siento, mamá

Querida madre, tú que me lo has dado todo, que has creído que teniendo una buena formación me lloverían ofertas (incluso desde La Moncloa), pues resulta que ahora mismo no puedo salir a la calle sin que me des dinero para el metrobús.- Cristina Palacios. Madrid.

Soy uno de esos cerebros que se fugan

Mi historia es como la de muchos jóvenes que se han visto obligados a emigrar a otros países porque el nuestro nos da la espalda. Tengo 31 años y no he cotizado ni un solo día en España. Hablo castellano, catalán, inglés, francés e italiano. He hecho estancias en innumerables laboratorios. Soy una experta: licenciada en Biología y doctora en Microbiología. Tengo dos postdocs, uno de ellos en la Universidad de Harvard. Y estoy enriqueciendo científicamente a un país que no es el mío. Soy uno de esos cerebros que se fugan de España.- Laura Villanueva. Holanda.

¿La hora de despertar?

Me levanto en mi particular día de la marmota, sin saber muy bien qué hora es ni que día de la semana vivo, e irónicamente lo primero que encuentro es el despertador. Quieto y tranquilo, como un vestigio de aquellos momentos en que mi vida tenía unas reglas. Cinco idiomas, una carrera, un máster europeo... Parecía suficiente para encontrar trabajo. Más teniendo en cuenta que la promesa que nos hicieron de pequeños hablaba solo de aprender inglés y tener una carrera para recoger los frutos en el futuro (un buen trabajo, una casa y, ¿por qué no?, la felicidad). Resulta que hemos llegado al futuro y ni rastro, al parecer los frutos se los están comiendo otros... Ha llegado la hora de poner en marcha nuestro despertador y quizá así hallemos la manera de reencontrarnos con nuestro futuro robado.- Raúl Martínez. Valencia

¡Vente pa' Alemania, Pepe!

Y quien dice Alemania dice Reino Unido, Dinamarca, Dubai o donde haga falta. Para mí en estos momentos emigrar (sí, como hizo mi Tata en los años 60, con el chorizo en la maleta pero cambiando la precariedad del tren de madera por Ryan Air) es la única solución que veo a nuestro problema. Tienes estudios, muchos estudios, muchísimos estudios. En toda tu familia no hay primo con más másteres e idiomas que tú. Pero, espejito, espejito, ¿cuál es la más parada de todos los primos? "Tú, Rosalía, tú".- Rosalía Bayón.

"Hija, ¿has mandado el currículo?"

"¿Has mandado el currículo?". Parece mentira, pero mi madre insiste en hacerme la misma pregunta cada vez que hablamos por teléfono. Y ella sabe que lo he mandado hasta la saciedad a todas las productoras, televisiones y un largo etcétera. Pero es su manera de motivarme a no cesar en mi empeño de encontrar un empleo digno. Ya no hablo de un empleo acorde a mi formación. Sé que esa es la lotería de mi generación.

A mis 27 años, con un MBA y una licenciatura en Comunicación Audiovisual, recuerdo cuando en 2005 terminé mi carrera como Premio Extraordinario de Licenciatura, y los padres de algunos compañeros les decían a los míos: "No sabéis la suerte que es terminar la número uno. No le va a faltar el trabajo".

Y he trabajado, pero me costó más de siete meses incorporarme al mercado laboral. Sin contrato y más horas que un reloj, por 600 euros. Gracias a una inspección de trabajo me hicieron contrato y me subieron a 800 euros, por aquello de dignificar. Compartes con amigos los mismos problemas, los mismos miedos, las mismas frustraciones, y ves que todos tenemos la misma tristeza. Y aún así sigues estudiando, y haces el esfuerzo y estudias un máster (que nadie se olvide de que la formación en este país se paga) y tienes que escuchar con recochineo las declaraciones de quienes te representan, diciendo que "una persona cuando está formándose está trabajando para un país". La realidad es distinta. La generación perdida, como nos han bautizado, somos los más preparados de la historia de nuestro país y nuestra esperanza se desesperanza entre ofertas de becarios y prácticas.- Almudena Fernández.

"Elegí estar lejos de todo lo que quiero, pero con trabajo"

Recuerdo de muy joven a mi abuelo jugando al dominó en el bar. Me presentó a sus compañeros de juego, uno de los cuales había sido trabajador de la vendimia en Francia. Fue la primera vez en mi vida que escuché la palabra "expatriado". Y cuando me preguntaron cómo sería mi vida, respondí que a los 25 estaría casado y tendría muchos hijos. Qué equivocado estaba.

Nacido en el 80, viví mi infancia como cualquier chico de pueblo en una región de Valencia. A partir de 6° de EGB, empecé a destacar, más que nada, porque sacaba los cursos fácilmente, y en la universidad elegí Administración y Dirección de Empresas, salí del pueblo y fui a Valencia.

Los primeros comentarios de los universitarios trataban sobre el poco dinero (si es que pagaban) al realizar las primeras practicas. Intenté anteponerme al problema, metiéndome en cursillos de banca que me dieron acceso a suplencias temporales. Ya había ganado un escalón: experiencia laboral cualificada sin terminar los estudios. En esa época volví a ver el significado de la palabra expatriado en cada pensionista que venía a cobrar "la pensión de Francia o Alemania".

Al finalizar mi quinto año, tanteando el mercado de trabajo, me di cuenta de que mi experiencia laboral no me ayudaba. La mayoría de candidatos me ganaba en edad y experiencia. Escogí una beca Leonardo en Alemania. Algo valiente si consideráis que no tenía ni idea de alemán. Tras año y medio, volví a España a por un trabajo y a asentarme, pero la situación seguía sin dar buenas alternativas. El que más, me ofrecía 1.200 euros, trabajando los sábados. Me di cuenta de la cantidad de trabajos que te dicen en la universidad que puedes alcanzar y que en el mercado español NO existen.

Así que con otra beca me marché a trabajar... a Moscú. Y tras un año, decidí intentarlo de nuevo en España. No tardé en encontrar trabajo en una empresa internacional, en Valencia. Pero llega una crisis, y da igual lo que hayas hecho laboralmente... No me renovaron el contrato.

Durante meses estuve buscando trabajo, contabilizo cerca de 300 entrevistas. Todas las mañanas me levantaba con el traje y me iba a la ciudad, a buscar. Cada vez que hacía una entrevista, los salarios eran mínimos, las condiciones pésimas, y el estrés iba en aumento.

Por las noches paseaba con mi padre, intentando descubrir qué estaba haciendo mal. Cuando uno se da cuenta de que aunque la crisis sea mundial, España es la más tocada, tiene que abrir sus miras. Eché currículos en Japón, Australia, Estados Unidos... Finalmente, me ofrecieron un puesto en Baviera, Alemania. Así que tuve que coger mi maleta y, a principios del año 2009, partí a la región de la cerveza.

Mucha gente dirá que he tenido suerte, que tengo trabajo. Hoy, a mis 30 años, vivo fuera de mi país siendo un amante de España. Echo un montón de menos a mis padres y a mi hermano y no puedo ni pararme a pensar en tener hijos. Mi crisis fue elegir entre estar en casa parado, o lejos de todo lo que quiero pero con trabajo. Ahora entiendo a ese abuelo que me contaba la historia de un expatriado.- Fernando Figu Lluch Iborra. Augsburgo (Alemania)

lunes

no puedo escribir pero ...

Últimamente el noticiario me deja sin habla, lo que pasa fuera y dentro de mis paredes cotidianas hace que cualquier palabra resulte grosera. Calla y sigue caminando. Ten presentes tus motivos, acuérdate de todo por un instante y olvídalo al siguiente. Déjalo ir, no escribas cartas a gente que no quiere recibir noticias, no te despidas, no te detengas, no te canses, no te duermas antes de tiempo, haz de la vida lo que tu sabes que puede llegar a ser y come equilibradamente. Haz deporte, haz la compra, no permitas que se te seque la piel, ten cuidado con este clima tonto que resfría igual que acalora. Pierde la noción del tiempo pero no abandones tu Norte, no prestes tu ruta, no mezcles tus llaves, ríete de la duda, acaricia tu aire y tu espacio, rómpete de locura, gira mientras aún quede un horizonte, vuelve pronto a casa, no pidas nada, elige el todo y las partes, bajo la luz y la sombra y los dibujos del aire. Muerte a la extravagancia del aburrimiento, vigila tu espalda, acuérdate de la postura correcta, pretende la felicidad pero no la llames, olvídate de lo hueco y enfoca, se cotidiana, se diaria, se tu misma, no te frustres, no te cohibas, no te enciendas, no te ralles, no lo pienses, cuenta lo justo, no balbucees ni llores pues al fin y al cabo es la vida de lo que hablas. Una vida más. Tiende la ropa, guarda el pan, corrige la postura, sintoniza la tele, piensa en positivo, no pienses en él, no te aflijas, no te duermas, no te canses.
En la tele no echan nada, son las dos y media y no puedo dormir pero tengo sueño. No puedo escribir pero hay veces que no poder hacer algo no quiere decir absolutamente nada. No puedo pensar en otra cosa.

el gran tute

el gran tute
y la vida al desnudo