martes

pianissimo

Me ha encantado encontrarme con esto....igual cualquier pianista o instrumentista me dirá que esto no es una clase normal, pero igualmente, me interesa mucho por que encuentro en ella rasgos reconocibles de lo que es una clase crítica de arquitectura y por tanto, puedo entender que es extrapolable a cualquier arte.
Primero el interprete "junior" presenta su propuesta, su interpretación del supuesto que esta estudiando, el interprete "senior" escucha analíticamente y después comienza el diálogo entre lo que ambos interpretan, los factores o puntos inamovibles, los elementos que pertenecen a una opción personal y, lo que resulta; lo que se transmite en la obra tomando según y qué camino. A mi me ha parecido interesantísimo ...

a

Me acomodo en algunas palabras.
Soy capaz de recogerlas y soltarlas,
puedo recordarlas a voluntad,
puedo decirlas directas o con segundas
y hasta a veces hacer chistes con ellas
aun siendo palabras de las más serias
incluso científicas.

Son los pasos de alguien por el idioma con el que va creciendo.
En realidad, te recuestas y vas creciendo dentro del idioma.
Lo que significa la verdad con nueve años ya nunca vuelve a significarlo,
pues se engorda y complejiza.
Lo que sientes como amor también va cambiando,
lo que denominas amigo, familia, cariño,
los que crees mayores y pequeños …
Hay cosas que ensanchan en la boca como la belleza o como el miedo
e igualmente hay cosas que lentamente vas perdiendo,
como la magia o la certeza.

jueves

vocación

Hoy me he levantado y he ido al Archivo de la Villa (en el edificio del antiguo cuartel del Conde Duque). Allí, he revisado el expediente de un edificio catalogado, paseado con mimo por los planos y documentación del 1948, comentando lo curioso de las diferencias entre el proyecto y la obra ejecutada (de mayor calidad), la importancia de los oficios en la época, la maestría del cantero... Un cine del 1950, una preciosidad de planos hechos a plumilla y una conversación interesante. Luego he llegado a casa y me he puesto a encajar las medidas que tomamos ayer, para recomponer el alzado del estado actual. Aquí hay que tener en cuenta los gruesos de los materiales, los sistemas constructivos de la época, el deje del estilo predominante, algo historicista pero empapado de cierto tufillo de estilo internacional en la fachada trasera. Medidas que van y que viene, que aportan datos y esclarecen lo que hay o hubo detrás.
Mientras, en el ordenador, comentaba via internet los gustos y disgustos de las escaleras; mejores y peores diseños, precios, ideas sobre ligereza, materiales más entonados o más bonitos, habilidad al fin y al cabo de un oficio que se cree que puede con todo y a veces puede. El oficio de los que se atreven a crear el lugar donde otros van a vivir. Me declaro enamorada de mi oficio: la arquitectura. Y la salvo, discúlpenme la franqueza, de todos aquellos tontos que malentienden lo bueno y lo confortable cambiándolo como si de un rastrillo se tratase por oros y brillos, eso no es arquitectura sino incultura. ¡No es arquitectura señores!. Arquitectura es, ese sitio en el que estuviste en el que te sentías a gusto y no sabías muy bien por qué, igual ni recuerdas como era, pero volverías. Esa casa que te acoje cada vez que vas, en la que no tienes nunca frio en invierno, ni calor en verano, ... Ese museo en el que todo parece mejor, al que vas una y mil veces, y recorres sin esfuerzo. Esa ciudad en la que se vive bien, por la que pasea la gente, de parque en parque, de casa en casa, esa mesa en la que siempre te apetece comer aunque tengas la del salón, ese color del estudio que te encanta, que te dá vida, esa ventana de luz por la mañana, ese bloque donde los trasteros están a mano, donde puedes dejar la bici, ese lujo de merendar en la azotea contemplando la ciudad y el verde vegetal en la nariz y esos grandes grandes sitios, cuando uno sin saberlo entra en Santa Sofia, y toca el cielo con los ojos y con el alma.

(es dificil simplificar un amor tan complejo por algo tan elaborado como es la arquitectura pero, no podía dejar pasar la ocasión de declararme a ella, ahora que parece que los que amamos este oficio somos meros amantes del dinero ¡ no señores !)

miércoles

Singulares y plurales

Por: | 15 de febrero de 2012 EL PAÍS

Singular plural2

Algunas confusiones personales, sociales y políticas se sostienen en el hecho de no diferenciar lo individual de lo singular. Y suelen concretarse finalmente en algo parecido a “sálvese quien pueda”, “yo a lo mío”. En tal caso, el individualismo no tiene especiales dificultades para convivir con el egoísmo, incluso para identificarse con él. Disfrazado de contención en uno mismo, sin inmiscuirse en los asuntos ajenos, más bien se alimenta de una desconsideración para con lo colectivo y lo comunitario.

Con tal planteamiento, lo interesante sería casi exclusivamente la entronización del individuo y ello supondría la máxima expresión de la libertad, la libertad individual. Nada que objetar por supuesto a la reivindicación de esta libertad, si bien deberíamos detenernos en algunas consideraciones que no tratan de limitarla, sino de concretarla. Por ejemplo, conviene no desatender la posibilidad de que tengan razón quienes afirman que en verdad no seremos del todo libres hasta que no lo seamos todos.

Hegel sospecha de una noción de individuo que se reduce a proclamarse persona, lo que no está mal pero es insuficiente. En última instancia, es una declaración de derecho abstracto. Pareciendo centrarse en lo más próximo, resulta ser un himno a la indiscriminada indiferencia.

Más concreto sería ser sujeto, lo que nos situaría en el ámbito de la moralidad, lo que, de nuevo, sin estar mal, sigue siendo insuficiente. La verdadera concreción de la libertad consistiría en ser miembro activo de pleno derecho y partícipe en una comunidad, clave de la eticidad.

Así que no faltan quienes hacen proclamas sobre los derechos abstractos de las personas (no digamos el despropósito de denominarlas “personas humanas”), pero a quienes cuesta más reconocer todos sus derechos y obligaciones concretos, y tratarlos como miembros, en todos los sentidos y con todos los efectos, de una comunidad.

Esta estructura de Los Principios Fundamentales del Derecho de Hegel nos ayuda a definir que ser persona es lo específico del individuo universal abstracto, ser sujeto lo sería del particular y ser miembro activo de una comunidad es lo que nos hace ser alguien singular y concreto. Sólo se es diferente en comunidad. De lo contrario, se es indiferente.

Singular plural1

Llegar a ser singular tiene importantes consecuencias socio-políticas. Saber que nadie vivirá mi vida, que nadie dirá mi palabra, que nadie morirá mi muerte es reconocerse en lo común, hoy tan desconsiderado. Y es comprometerse en una tarea colectiva que siente que no se agota en los intereses individuales.

Está claro que cuando la situación es más complicada hay una tendencia a refugiarnos en nuestra individualidad, y no faltan quienes lo alientan. Al abrigo de la supuesta intemperie común, se ve afectada la solidaridad, la fraternidad ilustrada, la disposición a reconocer al otro en su diferencia. Cuanto es común se pone bajo sospecha. La crisis podría resultar una buena coartada para la insensibilidad para con los otros.

Pero incluso para abordar nuestra propia situación, precisamos de los demás. No sólo es que hemos de lograrlo juntos, con ellos, es que ellos precisan de nosotros. Es que ellos son también nosotros, aunque no los consideremos “de los nuestros”. La singularidad nos hace ser otros, y ello nos permite decir, “nosotros”, que siendo otros, somos sin embargo conjuntamente. Hay individuos que no son nada plurales.

Si no somos capaces de una tarea común, de una búsqueda compartida, el individualismo y el egoísmo se erigen en la máxima expresión de incapacidad social y política y entonces no cabe eludir nuestra responsabilidad, mayor o menor, pero responsabilidad, la de no ser capaces de generar espacios comunes, es decir, de comunicación y de comunidad. Y según la posición que adoptamos en estos asuntos se ven concernidas nuestras opciones de vida. Tales planteamientos, supuestamente alejados de nuestra existencia cotidiana, determinan nuestros valores y nuestras convicciones, nuestras decisiones y nuestras elecciones.

(Imágenes: Juan Muñoz, "Singular, plural, singular" y "Singular plural")

viernes

y ahora

Escribiré cuando quiera contar algo, pasearé cuando tenga que liberar equipaje, sonreiré cuando esté agradecida, buscaré tus ojos cuando sienta confianza, brindaré cuando me encuentre entre los míos, cocinaré cuando necesite calma y alimento, me vestiré cuando me perciba bonita, me maquillaré cuando me proteja, veré cuando halle luz donde mirar y miraré cuando pretenda cruzar alguna calle o a alguno, pintaré si estoy de humor y proyectaré si además me concentro, amaré, supongo, algún día, bailaré para sentirme y centrarme, hablaré poco o demasiado, nadaré en busca del ritmo del silencio, tendré avidez de saber cualquier materia, lloraré cuando no me quepa más y hasta que alcance la deriva que me asole, dejaré a la música poseerme cada día y mañana, moriré mientras los fuegos artificiales rompen el cielo y mis hijos gritan - ¡victoria! mamá,¡victoria!-

jueves

9 de febrero

Hoy me declaro natural de Philadelphia, hoy añoro mi desayuno en el porche, mi casa frente al lago en las afueras, hoy quiero hacer toda clase de duetos con amos lee, hoy quiero ser más country que ninguna ... ¡qué decir! salvo que de vez en cuando apetece perder de vista la responsabilidad y abandonarse a esa cordura que pertenece solo a los instintos ...






miércoles

lunes

miguel brieva y el mundo


< ... para seres bípedos con el encéfalo altamente desarrollado y pulgar oponible que les guste reírse de los demás tanto como de sí mismos. >

sábado

pausa

viernes

gélido



Pues bien, hoy acaba una etapa; se acerca un crudo invierno personal que espero ir sazonando a conveniencia de buenos momentos... Y mientras regresaba a casa, cuando los hilos del gélido aire dibujaban garabatos en mi cara, me sorprendo reencarnada en Emma thompson en "the winter guest" y adoro Escocia y a Alan Rickman! Y quiero quitarte el jersey desnuda en la chimenea, contemplando esa escalera de esculturas, esa vida sencilla y ese pelo liberado.

lunes

beloved one

poema guía para hoy; lunes friolero

Agua limpia, Madrid, parta tus ojos limpios,
mientras que te despiertan los trenes y los pájaros.
Tienen prisa los días cuando buscan contigo
la ropa de los lunes en la estación de Atocha
y el mar de los veranos en las flores de plástico.

Cielos limpios, Madrid, para tu solo de invierno.
Yo me como las eses, pero me siento tuyo,
y soy azul sin nubes igual que los plurales,
igual que el viento sur sobre las carreteras,
como la cortesía de la palabra mundo.

Barra libre, Madrid, para el desconocido
que duerme en la mañana y conspira en la noche.
Y bienaventurados los que temen al campo,
los que viajan en metro, los que paran un taxi,
los que nunca se pierden en la paz del desorden.
Los últimos amigos han cerrado la puerta.

Buenas noches, Madrid, otro whisky con hielo.
Agradezco tus ascuas a los pies del balcón.
Brindemos por la luz rota de las estrellas
que hace guardia en las casas a través de los sueños.

Luis García Montero (Vista Cansada)

domingo

nana granaína

En la cuna del aire
duermen los niños
uno y otro descansan
hechos ovillo.

En la cuna del aire
miran y sueñan
Álvaro más tranquilo
y Manuel dando guerra.

Alargando la mano
estrujando el futuro.
Lo agarran con fuerza
pues saben que es suyo.

Una vida sencilla,
gominolas y sueños
pedorretas en el aire
molinillos de viento.

Colorear las paredes
de sonrisas muy leves
ser un suave susurro
¡a dormir mis pequeños!
ser caricia y arrullo
¡a dormir mis guerreros!

Ya habrá tiempo, mis fieras
de viajar a Macondo
perseguir bumeranes
ser más truhán que Romeo
ser deseo infalible.

Ser un cándido Eros
que moldea su risa
que la vida es espesa
que no cabe la prisa.
Y os aviso rubitos
que la lucha no acaba
que merece la pena
que ha llegado la hora
de dejarse llevar
de hacer más ejercicio
de leer poesía
de pintar monigotes
de escribir, de volar.

de vivir sin sufrir si se puede
de quedarse guardando el abrazo
el espeso plumaje que estorbe
al comando del “puede que sea”
al equipo del “mío o de nadie”.


Hablaremos de brujas
sembraremos estrellas
trazaremos la ruta
y la luna con ellas
será fiel compañera
caminante de noches;
donde no caben cobardes
el crepúsculo bucea.


En la cuna del aire
duermen los niños
uno y otro descansan
hechos ovillo.

En la cuna del aire
miran y sueñan
Álvaro más tranquilo
y Manuel dando guerra.

(colaboración con Ladies&monkeys)

viernes

el lector

El matiz que define un mundo al que nunca perteneciste,
es un matiz que se te escapa,
como escapan las hojas del aire del otoño.

Nunca sabrás cuán lejos anduviste de lo austero
hasta pararte en el centro mismo en que habita la austeridad.
Desde ahí, y tan siquiera, podrás contemplar la vida de los otros.

No lograrás sentir quebrar una lágrima
mientras no sepas lo pesada que cae cuando soporta la nostalgia
o cuando alimenta el puro deseo insatisfecho.
Pues apenas existió fugaz entre tus brazos, imprevistos,
un equilibrio que postrero secueste mi pecho jadeante de porvenir.

Será el matiz que defina un mundo al que nunca perteneciste
alimento del puro deseo insatisfecho.

domingo

oh, lacrimosa op.48 (1926)

Ernst Krener con texto de Rainer Marie Rilke escrito a petición del compositor



II.

Nada más que un hálito es el vacío,
y aquel verde sentimiento
de los árboles hermosos: ¡un hálito!

Nosotros, los todavía inhalados
hoy aún inhalados, contamos
esa lenta respiración de la tierra,
de la que nosotros somos su prisa.

sábado

Elaborando un poemario...antes de cumplir los treinta
(disculpen las molestias...vuelvo en unos días)

lunes

lo que tararéo últimamente

vaya usted a saber porqué se me viene esta canción y esta película a la cabeza ...



...y aprovecho para recomendar la peli para los que llegaron a disney un poco tarde!

sección: tú que verías hoy


... mientras todo se desvanece...


sábado

miércoles

La gran piñata

EL PAÍS. CRÍTICA: PENSAMIENTO

JAVIER GOMÁ LANZÓN 30/12/2011

En Navidad parece obligado asistir a alguna entrañable función de villancicos infantiles y escuchar a esos angelitos cariacontecidos que, con ademán de autómatas alienados, cantan que a san José le han robado los calzones. Con todo, hay otra escena que juzgo aún más desconcertante. Me refiero a la costumbre de amenizar los cumpleaños de nuestros hijos con una piñata. La rompe de un bastonazo el pequeño protagonista de la fiesta, los dulces se derraman y los chavales se arrastran tristemente por el suelo: a la vista de los regocijados padres, culebrean con avidez, luchan a codazo limpio por acumular, empujan y tiran de alguna posesión discutida y al final se retiran a un rincón para el recuento del botín. Una exacta metáfora de la avaricia competitiva del mercado, al cual no tardarán en incorporarse esos rapiñadores de golosinas. A la vista de las recientes reformas educativas, tardarán cada vez menos.

Ortega y Gasset dijo que las universidades deben cumplir tres misiones: enseñar una profesión, preparar investigadores y formar hombres cultos. Los bienes involucrados en cada una de ellas son distintos: se aprende una profesión por razones prácticas y en función de su utilidad social; la investigación académica persigue el conocimiento teórico; ser culto es un imperativo emparentado con la propia dignidad de ciudadano. Un buen sistema universitario debería saber conjugar los tres bienes de forma armónica y equilibrada.

Una minoría de estudiantes, tras obtener un título, permanece en la universidad desempeñando funciones académicas de docencia y de investigación. La inmensa mayoría busca colocación en el mercado laboral (empresas o Administraciones públicas). Y todos, idealmente, habrían de ser personas cultivadas. En este punto la Universidad continúa la labor de las escuelas. Sería deseable que éstas cumplieran al menos dos nobles cometidos: inculcar al niño hábitos cívicos de convivencia (el aula como laboratorio de la ciudad) y trasmitirle amor.

Sí, amor: amor por las disciplinas mucho más que conocimiento positivo de ella. Durante los años escolares no hay tiempo para que el pupilo asimile siquiera los rudimentos de literatura, lengua, matemáticas o física, pero si "ha aprendido a aprender" enamorándose de estas asignaturas, dispondrá del resto de su vida, y en particular los años universitarios, para profundizar autonómamente en ellas. Y así, la intimidad desinteresada con estos saberes acabará decantando en esa conciencia una visión del mundo bien articulada a partir de la cual estimar los muchos logros de la sociedad en la que vive y también criticar, cuando procede, sus desviaciones y excesos.

Las actuales reformas "a la boloñesa" de la Universidad española postergan temerariamente la misión de formar hombres cultos en beneficio exclusivo de la preparación de profesionales. Oímos que la Universidad ha estado demasiado alejada del mundo laboral y que lo prioritario ahora es crear puentes con la empresa. Por eso los nuevos planes prevén pocos años de estudio para obtener un título universitario, conocimientos técnicos especializados y aplicados, y muchas prácticas desde el primer curso. Mutilada la Universidad de su misión educativa, el resultado previsible será la producción industrial de una masa abstracta de individuos preordenados para competir y producir, tan hipercompetentes como incultos, autómatas como los niños cantores de villancicos, ávidos consumidores de escasa civilidad como los del cumpleaños. Empezarán a trabajar antes que nunca y se jubilarán más tarde que nunca, lo que, privados de conciencia crítica, romos en su visión del mundo, asegura más de medio siglo de dócil mansedumbre a las leyes del mercado, diciéndose a sí mismos lo que el cínico personaje de Galsworthy en su novela La saga de los Forsyte: "¿De qué le sirve al hombre salvar su alma si pierde sus propiedades?".

Lo más chusco del asunto es que precisamente lo inútil, lo desinteresado, la curiosidad errática y sin objetivo fijo, las horas infinitas aplicadas al cuidado de sí sin mira de rentabilidad, la mocedad extraviada y enamorada, todos esos ingredientes del otium activo contrapuesto al neg-otium tendrán a la postre un efecto positivo en el universitario que busca trabajo porque servirán para distinguirlo, entre aquella masa indistinta, con un perfil individualizado más atractivo para las empresas. De manera que los jóvenes deberían integrarse no antes sino después en la economía productiva, lo más tarde que puedan permitirse, emulando a esos jóvenes ingleses del siglo XVIII que hacían el grand tour durante años por Europa para acumular experiencias y refinar su buen gusto antes de ocupar una posición en el mundo. Claro que el mozo vuelve hecho un espíritu libre y eso comporta riesgos. Lewis Rayce, protagonistas de uno de los relatos de Vieja Nueva York, de Edith Wharton, lo sufrió en sus propias carnes. Cuando mostró la colección de cuadros que había reunido tras errar dos años por Europa, su padre, un autoritario hombre de negocios, lo desheredó. En lugar de comprar un Giulio Romano o un Salvadore Rosa, a la moda en 1840, había reunido pinturas de unos desconocidos Mantegna, Giotto y Piero della Francesca. Su exquisito gusto estético fue una desgracia para él, que murió deprimido, pero, años más tarde, su familia, venida a menos, se hizo inesperadamente rica con su incomparable colección de primitivos italianos.

Hoy que viajamos a lugares remotos del planeta en vuelos low cost y la tecnología nos pone en contacto con todas las tendencias culturales, ese grand tour debería ser un viaje más interior que exterior hacia las profundidades de la propia intimidad destinado a apropiarse del propio yo y hacer de él una materia menos controlable, menos dócil, más resistente a la voz autoritaria. Nada en contra del mercado, ¡faltaría más!, cuando sabe servir al ciudadano: también a mí me gustan las golosinas. Pero como tiende a reducir al hombre a servidumbre (léase consumidor acrítico), conviene estar en guardia.

Protesto contra una universidad que parece haber sustituido aquel antiguo lema de la academia platónica "nadie entre aquí que no sepa geometría" por este otro: "Prepárate para la gran piñata".

sábado

viernes

Previo a la docena

He paseado en un mundo
permitido de lujos.
He descansado sobre las alas
intactas con que nací.
He amado sola muchas veces
el dudoso placer del arrebato.
He contemplado el sonido
del mundo, roto en sollozos.
He recorrido hojas sucesivas
cargadas de belleza y de motivos.
He esperado, he dejado pasar
y a veces me he sentado
a escribir en asientos reservados.
Hasta hoy.

Ahora repararé ese daño de vivir
que no tiene cura.

Ahora seré por fin la pluma pasajera
alimentada del argumento del aire
que atrincherada palpita y se nutre
sin deuda y a grito recio.

miércoles

pezexuzos


una manualidad cargada de canciones, descubrimientos y cariño

lunes

" El día que la mierda valga algo, ...

... los pobres naceran sin culo" Gabriel García Marquez

En estos tiempos en que la realidad se simplifica a su valor en activos y pasivos, en estos días de invierno y reducción al conjunto más próximo de cariño; Tiendo a pensar en lo poco que sucede cuando dos personas se presentan por primera vez y lo significativo que puede ser su desarrollo mutuo.

Por mi parte, agradecida de saber, lo que se cuece estos días en el Teatro Villamarta de Jerez y perpleja por la ignorancia de aquellos que reducen la riqueza al malentendido de la explotación sin renuncia posible y sin voz, portadas de maquillaje para los derechos humanos del primer mundo que manejan unos pocos que llegaron primero...a NUESTRA tierra.


martes

para hoy ...



From a simple prayer
That began as a whisper in a quiet place
A dream can inspire the world
A voice echo far away...

lunes

a n i v e r s a r i o

Hoy, estamos de aniversario.
Hace unos días, como sin venir a cuento, empecé a hacer listado de los poemas y escritos varios que he ido acumulando a lo largo de los años.
Mientras iba recopilándolos reparé en que mi primer "poema", lo escribí allá en diciembre de 1991; se llamaba Oda al aro.
Si habéis hecho cuentas, igual que yo las hice, llevo ya 20 años escribiendo. Podría decir "haciendo como que escribo" para quitarle peso a una afirmación, de primeras, tan presuntuosa, pero en realidad, es más cuestión de calidad o gustos que de exactitud en la definición, y se me vienen a la mente las Cartas a un joven poeta de Rilke. Yo escribo por que necesito escribir. De dicha necesidad al hecho consecutivo no hay nada valorable desde fuera.
En estos 20 años, he dado forma a unos 120 poemas, además de otros tantos textos en prosa poética, podríamos decir. Además de los pequeños apuntes, versos sueltos e ideas que he ido acumulando con el tiempo.
Así que, en resumidas cuentas, he dedicado a cuentagotas y terapéuticamente, más años a esto que a casi cualquier otra actividad y diría, que casi cada uno de estos textos mios es síntoma, vacuna o compuesto alucinógeno de cada uno de mis pasos adelante o en falso por la vida.

¡Feliz aniversario!

Oda al aro
diciembre 1991

Viejos,
redondos,
cuadrados.
Enjaulados en una vieja
figura redondeada,
de plata, oro, encobrada,
que pesa y pesa
gira y gira
hasta quedarse en nada.
Viejos, redondos,
que solo guardan figura
en una vieja cintura
de plata.

Paula M.

miércoles

Xi

Hoy yace desfallecida
la dolorida sombra
de un engaño pretendido
incluso dulce, diría.
Amó más, aquella, la trama
que el desenlace.

No hay regreso posible,
solo existe la severidad
de lo mismo, y el tiempo.
Llega un adiós a esta compañera,
ahoga el momento
de lo que fue,
que jamás será
y quizá nunca sería.

Tristes obviedades

Las ilusiones perdidas

CONCHA CABALLERO 02/10/2010 EL PAÍS

No se van en trenes con maletas de cartón pero llevan sus bienes más preciados: un portátil, un móvil de última generación regalado por un familiar o conseguido a base de una lucha de puntos sin cuartel. Suelen tomar un vuelo de bajo coste, cazado pacientemente en las redes de Internet. Se van a hacer un máster, o han logrado una mal llamada beca Erasmus que costará a la familia la mitad de sus ahorros. Otras veces van a hacer de au-pair, de auxiliar de conversación, o a cualquier trabajo temporal. La familia va a despedirlos a la puerta de embarque y mientras se alejan disimularán unos su pena y otros su incipiente desamparo. "Es por poco tiempo -se dicen-. Dominarán el idioma, conocerán mundo... Regresarán en pocos meses".

Hasta hace poco era un privilegio de los nuevos tiempos que les permitía gozar de una libertad sin límites, de un mundo sin fronteras, de una capacidad casi infinita de aprendizaje... Hasta que llegó la crisis y la maleta pareció distinta, la espera en la fila de embarque más embarazosa, la despedida más triste y el fantasma de la ausencia definitiva más cercano.

No. No llevan maletas de cartón, ni hay aglomeraciones en el andén de la despedida. No se marchan en grupo, sino uno a uno. Aparentemente nada les obliga. Ha sido una cadena invisible de acontecimientos. Estuvieron allí hace unos años, o tienen una amiga que les ha informado de que puede encontrar algún trabajo con facilidad. No pagarán mucho, eso es seguro, pero podrán ganarse la vida con cierta facilidad... A fin de cuentas aquí no hay nada.

Y se marchan poco a poco, sin alboroto alguno. Un goteo incesante de savia nueva que sale sin ruido de nuestro país, desmintiendo la vieja quimera de que la historia es un caudal continuo de mejoras.

No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adonde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. "Mi hija está en Berlín", "se ha marchado a Montpellier", "se fue a Dubai" son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan. Escapan a las estadísticas de la emigración porque suelen tener un nivel alto de estudios y no se corresponden con el perfil típico de lo que pensamos que es un emigrante. Quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país.

En los tiempos de crisis que detallan cada euro gastado nadie computa los centenares de miles de euros empleados en su formación y regalados a empresarios de más allá de nuestras fronteras con una torpeza sin límites, con una ignorancia sin parangón. Menos aún se cuantifican el esfuerzo de sus familias, las ilusiones perdidas y sus sueños rotos en mil pedazos.

No llevan maletas de cartón, pero componen un nuevo éxodo que azota especialmente a Andalucía, que dispersa a nuestros jóvenes por toda Europa y gran parte del mundo, que nos priva de su saber, de su aportación y de su compañía. Pero, aparentemente nadie se escandaliza por esta fuga de cerebros, lenta pero inexorable, que nos privará de muchos de nuestros mejores talentos. Nadie protesta por esta nueva oleada de exiliados que son una acusación silenciosa del fracaso y de engaño. Se van en silencio por el túnel de embarque en el que les alcanzará la melancolía por la pérdida temprana de su tierra.

No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridos ni-nis que sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos.

sábado

dice Enrique Jardiel Poncela . . .

"... Todo el que combate una cualidad positiva es un impotente.
Querer lo inverosímil es ennoblecerse, querer lo vulgar es un envilecimiento premeditado. Amar lo vulgar es sumergirse en la oscuridad de la nada, amar lo inverosímil es avanzar de cara hacia el sol.
El joven que se inclina hacia lo vulgar nace viejo. El viejo que se inclina hacia lo inverosímil es joven. Lo inverosímil es el sueño, lo vulgar es el ronquido. La humanidad ronca. Pero el artista está en la obligación de hacerla soñar, o no es artista
. ..."

viernes

noviembre

Pasean las nubes otoñales, reflejo
en el vidrio de mi mesa de trabajo.

Será un día largo.
El ovillo de lana, el hilo
de reproches que enmaraña nuestra historia.

Poder decir - he jugado a ganar -
Pagar un precio fuera de cualquier presupuesto.
Mantener la figura,
acodalarse temprana
a la determinada altura de tu mérito.

miércoles

out here on my own

Bueno amigüitos ...
seguramente ya habré puesto alguna de estas canciones alguna vez por aquí, no se, pero de vez en cuando me vuelven. Y la película con ellas. Ya sea por el mensaje, el lugar o por la propia belleza de la actividad ... por aquello de estar solo, en fin ... cosas que uno deja en su cabeza como guaridas apacibles y recurrentes de esperanza ... en estos meses y años de tensión hacia adelante...




Sometimes I wonder where I've been
Who I am
Do I fit in.
Make believing is hard alone,
Out here, on my own

We're always proving who we are
Always reaching for the rising star
To guide me far
And shine me home
Out here on my own

When I'm down and feelin' blue
I close my eyes so I can be with you
Oh, baby, be strong for me
Baby, belong to me
Help me through
Help me need you

Until the morning sun appears
Making light of all my fears
I dry the tears
I've never shown
Out here on my own

When I'm down and feelin' blue
I close my eyes so I can be with you
Oh, baby, be strong for me
Baby, belong to me
Help me through
Help me need you

Sometimes I wonder where I've been
Who I am
Do I fit in
I may not win
But I can't be thrown
Out here on my own
On my own

martes

discurso de autoayuda poética ... o algo más

Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?

Que uno tiene que buscarlo y dárselo...
Que nadie establece normas, salvo la vida...
Que la vida sin ciertas normas pierde formas...
Que la forma no se pierde con abrirnos...
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente...
Que no está prohibido amar...
Que también se puede odiar...
Que la agresión porque sí, hiere mucho...
Que las heridas se cierran...
Que las puertas no deben cerrarse...
Que la mayor puerta es el afecto...
Que los afectos, nos definen...
Que definirse no es remar contra la corriente...
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja...
Que negar palabras, es abrir distancias...
Que encontrarse es muy hermoso...
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida...
Que la vida parte del sexo...
Que el por qué de los niños, tiene su por qué...
Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad...
Que saber todo de todos, es curiosidad malsana...
Que nunca está de más agradecer...
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo...
Que nadie quiere estar solo...
Que para no estar solo hay que dar...
Que para dar, debemos recibir antes...
Que para que nos den también hay que saber pedir...
Que saber pedir no es regalarse...
Que regalarse en definitiva no es quererse...
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos...
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo...
Que ayudar es poder alentar y apoyar...
Que adular no es apoyar...
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara...
Que las cosas cara a cara son honestas...
Que nadie es honesto porque no robe...
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo...
Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte...
Que se puede estar muerto en vida..
Que se siente con el cuerpo y la mente...
Que con los oídos se escucha...
Que cuesta ser sensible y no herirse...
Que herirse no es desangrarse...
Que para no ser heridos levantamos muros...
Que sería mejor construir puentes...
Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve...
Que volver no implica retroceder...
Que retroceder también puede ser avanzar...
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol...

Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?

mario benedetti

viernes

despidamos el largo verano ...

... con todos los honores.

lunes

encuentros

Deja que todo te suceda,
la belleza y el espanto
solo seguir adelante
ningún sentimiento es definitivo.

Rainer Maria Rilke

caminando de cinco en fondo 3.3






caminando de cinco en fondo 2.3


apuntes sobre edificio hotel


apuntes sobre edificio mercadodeabastos - viviendas




apuntes sobre edificio residencia de artistas/artesanos




. . .

caminando de cinco en fondo 1.3




En los senderos no transitados

En los senderos no transitados,
En la vegetación que crece en los márgenes de las charcas,
Fugitivo de la vida ostentosa,
De todas las maneras promulgadas, de los placeras, de las ganancias, convenciones,
A los que durante mucho tiempo he ofrecido sacrificios para alimentar a mi alma,
Son claras para mi ahora las normas aún no promulgadas, es claro para mi que el alma,
Que el alma del hombre por el cual hablo, se regocije con los camaradas,
Aquí solo, lejos del bullicio del mundo,
Adaptado a las cosas, escuchando aquí las palabras de las lenguas aromáticas,
Ya sin rubor (pues en este lugar retirado puedo expresarme como no me atrevería a hacerlo en otra parte),
Bajo el peso de una vida recatada y que, no obstante, encierra todo lo demás,
Resuelto a no cantar hoy día otros cantos que los de la adhesión viril,
Los proyectos a lo largo de esta vida substancial,
Dejo como herencia los tipos de amor atlético,
En esta tarde de este delicioso septiembre de mi año cuadragésimo primero,
Empiezo, para todos aquellos que son jóvenes, o lo han sido,

A revelar el secreto de mis noches y mis dias,
A celebrar la necesidad de los camaradas.

Walt Whitman, Calamus

domingo

el tema de la tarde

koke

Le quiero y quiero;
avisarle de la vida,
avisarle de perderse y perdonarse,
avisarle de sentir,
del paisanaje.

Del azaroso trepar de los carteros
y sus textos velados.
Prevenirle de los amigos de media distancia,
de la ropa de licra, de los tonos celestes.

Mostrarle la educación como compañera,
la oronda dama de la cultura.
Alimentar su valentía y honradez
repasar los capitales y los fundamentos.

Hablarle de viajes, de las mieles
del amor y su letra pequeña.

Para después recostarme y sentir palpitar,
uno a uno, los momentos a los que he pertenecido.
A cañonazos de acne y errores baratos.

Un gesticular pleno y de por vida.
El abrazo más sincero.

miércoles

- - -

sábado

II.

Cuando llegará
ese eco suficiente que disponga
en mi orilla
un instante gratuito de placeres.

Solo y simple
placer merecido, por esperar
un nada en concreto,
por entender y esperar
y por avanzar
sobre uno mismo
y volcar el vaso lleno
de miedo
sobre tu chaqueta perfumada.

. . .

Es suficiente,
desisto y pliego la mayor de medias sonrisas,
por el momento.
Ya he dorado al punto esa cara oculta
de este, mi corazón coraza,
herido sin remedio
y sin compañía.

I.

Una hoja muerta que sale a pasear a dentelladas,
baila y escribe poemas. Una hoja de tantas pluriempleada.
Busca en el ritmo una chispa perfecta. Una coicidencia.
Reusar la postal del anatema.

No pretende atender el hambre de gusanos, pues sabe
que la experiencia está más allá del pensamiento.
Ellos mienten, cuando dicen que querer es un acto perfecto.

La perfecta sensación de ser querido, el inocuo momento.

Parada en el paseo del placer más deyecto, y recostarse
pues es imposible avanzar de tan bellos que se reflejan los ojos
de esta ensoñación de manjares que me escolta.

La quimera y el suelo frío.
Pedir y probar.
. . .
Robar y seguir.

el gran tute

el gran tute
y la vida al desnudo