domingo

un encuentro inesperado

La carrera que he estudiado: Arquitectura, te obliga a regalar ciertos placeres. En mi caso, el placer de pensar y dibujar, de trabajar con una gran amiga hasta los límites mismos del tiempo acotado de las 24 horas...
( beita, buscando A3's encontré los croquis de nuestra entrega de construcción de cuarto y ... he tenido que hacerlo, espero que te haga la misma ilusión que a mi ... te mando un cariño de paloma mensajera ).

La resolución del curso consistía en buscar un proyecto de un edificio que no llegara a ejecutarse y plantear cómo se ejecutaría. Debía ser un proyecto significativo y nosotras elegimos el Palacio de Congresos de Venecia, proyectado por Louis Kahn.

Esta es la información con la que contábamos...varias opciones constructivas.


El meollo del asunto surgió así, en dos dibujos .... solo falto que fuera una servilleta, como los grandes gurus...

Después llega el encaje de bolillos: los calculos que cuadran, los problemas
que se resuelven, las dudas que surgen, la pelea del detalle ...







llega la planificación ...

y por fin, el proceso de los resultados




jueves

y los minutos musicales de hoy son para ....

Ya que no me puedo meter en vuestras respectivas listas de reproducción, ... hoy no sé muy bien por qué me ha dado por estos vientos ... bueno, una mixtura.











martes

19j



¡Oh amigos, cesad esos ásperos cantos!
¡Entonemos otros más agradables y
llenos de alegría!
Alegría, alegría!

¡Alegría, bella chispa divina,
hija del Elíseo!
¡Penetramos ardientes de embriaguez,
¡Oh celeste, en tu santuario!
Tus encantos atan los lazos
que la rígida moda rompiera;
y todos los hombres serán hermanos
bajo tus alas bienhechoras.


...

¡Abrazaos Millones de seres!
¡Este beso al mundo entero!
Hermanos, sobre la bóveda estrellada


los días raros

No me he querido resistir, no lo he podido evitar ...
(grandes experiencias de música en directo)






Les oí hace tiempo decir, sobre la presentación de las letras de las canciones de su anterior trabajo impresas sobre transparencias que, consideran que una canción entra en la vida de alguien en un momento concreto, acompaña ese momento y al volver sobre su recuerdo, vuelve junto a esa canción, igual que un olor o un sabor, o una cara.

Desde hace años, su música esta muy ligada a mí, a mis horas de paseo, a mis encierros de escritorio, a muchos de mis "artefactos" y en suma, muchos de mis momentos creativos y más bonitos recuerdos.

Mis queridos vetustos, un gusto! muchas gracias.

sábado

antoñito lopez

A raiz de la exposición programada en el thyssen, se me viene a la memoria, la primera vez que vi una obra suya, en el Reina Sofia,....me falto la butaca y las palomitas para tirarme ahi toda la tarde deshaciendo los argumentos sumergidos en esa luz perezosa, cenicienta, dulce y blanca que tanto gusta al pintor. Recorriendo lo que puede ser una de cuantas estampas aceitosas tiene la vista privilegiada de cualquier ave de la urbe.

Por si teneis un rato para aprovechar ...

viernes

Ser, sinceramente, Ricardo Reis

Desde pequeña, siempre me costó horrores concentrar mi atención en un solo asunto; salí un día de mi cuarto a beber agua a la cocina y por el camino viví conquistas y naufragios, aprendí a leer, hice amigos, descubrí las costumbres de algunos animales...y crecí; mucho, siento que con demasiada prisa.

A lo largo de los años he ido domando este portón abierto y luminoso que me relaciona con el mundo, para procurarme algo de paz y de eficiencia, en tiempo de trabajo, con los amigos más intimos y la familia, en las horas importantes de la vida...hay que procurar elegir lo que cada uno recuerda de cada uno de los días de la vida.

Ahora, solo recibo esta lluvia caótica de estímulos mientras paseo por la calle. Miro cara a cara, como buscando algo, y hasta cierto punto, tomo decisiones. Veo, analízo e imagino en el lapso de un bostezo, entre parpadeo y parpadeo, cuando la luz se debate en el ambar. Siempre encuentro a alguien por la calle. Guapo o guapa, atractivo, raro, egoista, terrorísta de la acera menguante, observador, loca, elegante, despistados, enamorados, atolondrados y alterados, casados y solteros ... tristes, hambrientos, solos.

Pero supongo que cada día no tiene espacio infinito para los sueños, y yo aún no aprendí a vivir y soñar sobre la marcha.
Así pues, los globos seguirán explotando y desapareciendo uno tras otro, subirán erráticos hacia otras atmósferas, verán lejana mi silueta como si de un paisaje puntillista se tratara.
Solo puedo aprender a controlar lo que nace de una conversación discreta con mi voluntad. Y apenas eso es resolutivo de nada.

Pues tan solo soy un proyecto de mujer en pijama exótico y algo roido con los sueños tendidos en el marco teja de una ventana estandar que mira hacia un patio interior anónimo y dispar en intenciones.

Sigue tu destino,
riega tu vergel,
a tus rosas ama.
El resto es la sombra
de árboles ajenos.

ricardo reis (F. Pessoa)

lunes

A la vera del Fauxbourdon

Se ha ido ya este final de semana a la vera del Fauxbourdon.
Qué maravilla de amigos y de mundo este, a ratos, que te permite la pérdida y la redención ...

(fuente: wikipedia)

Fauxbourdon (también llamado Fauxbordon o Faux bourdon, que es la expresión francesa para "falso bajo") es una técnica musical de armonización utilizada en la música de finales de la Edad Media y principios del Renacimiento, en particular por los compositores de de la Escuela borgoñona. Guillaume Dufay era un destacado profesional de esta forma, y puede haber sido su inventor. La monotonía de los acordes paralelos favorece el entendimiento del texto, en su mayoría litúrgico.
Se llama fabordón a un tipo de canto llano a dos, tres o más voces en cuya combinación se ve aplicada la armonía en su forma más elemental. La materia más común de los fabordones fueron los salmos y cánticos de rezo eclesiástico que en los siglos XIV y XV estuvieron más en boga en las iglesias.

En su forma más simple, el fauxbourdon consiste en un cantus firmus y otras dos partes construidas una sexta y una cuarta por debajo. Para evitar la monotonía, o crear una cadencia, la voz más baja a veces salta hacia abajo a la octava, y cualquiera de las voces de acompañamiento puede tener adornos de menor importancia. Por lo general la técnica de fauxbourdon sólo se utiliza en una pequeña parte de una composición.

El primer ejemplo de fauxbourdon puede estar en el manuscrito I-BC Q15 de Bolonia (Bologna, Civico museo bibliográfico musicale, Q15), recopilado hacia 1440. Contiene varios ejemplos, entre ellos uno de Guillaume Dufay, datado alrededor de 1430. Dado que muchas de las primeras composiciones del siglo XV son anónimas, y fechar es a menudo problemático, es difícil determinar con exactitud la autoría de los primeros fauxbourdones. En la contribución de Dufay a esta colección se usa por primera vez el uso del término, en la parte final de su Missa Sancti Jacobi. Es posible que su uso de la palabra "bordón" fuera concebido como un juego de palabras con algún aspecto relacionado con el apostol Santiago (a quien Dufay, o el copista dibujó en miniatura encima de la música). Definitivamente el ejemplo más antiguo fechado de fauxbourdon está en un motete de Dufay, Supremo est mortalibus, que fue escrito para el tratado que concilió las diferencias existentes entre el Papa Eugenio IV y Segismundo de Luxemburgo, después de que Segismundo fuese coronado como Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, hecho que tuvo lugar el 31 de mayo de 1433. En este motete, escrito para cuatro voces, cuando el tenor (la voz más baja) desaparece, la parte superior a tres voces se desarrolla en forma de fauxbourdon. Aunque su primer uso parece haber sido en Italia, el fauxbourdon acabaría convirtiéndose en una rasgo definitorio del estilo borgoñón que floreció en los Países Bajos a lo largo de mediados del siglo XV. Compositores como Gilles Binchois, Antoine Busnois y Johannes Brassart utilizaron esta técnica con frecuencia, siempre adaptándolo a sus respectivos estilos personales. Un desarrollo relacionado, pero independiente llamadofaburden tuvo lugar en Inglaterra en el siglo XV. Aparentemente es similar, especialmente en los encadenamientos de acordes 6-3 con consonancias de octava-quinta en los finales de frase. El faburden era un método esquemático de armonización de un canto preexistente; en el caso de faburden, el canto se sitúa en la voz intermedia.





Disco: The Hilliard ensemble - Spain and the new world

miércoles

La vuelta del acústico

¿Con cuantos versos más puedo clamar a un amor imaginario?
¿Cuántas caricias vacías se guardan en una mejilla entumecida y cenicienta de sinsabores?


El archipiélago sesudo lanza un boicot acordado
en la plaza de la razón más inhumana.
El deleitoso graznido de una corbata acomplejada.
El “creerse sonreído” y cantar a la tuna sin medida.

La palabra, destiñe el sabor de un compas of constant sorrow
y redime en el hombre iracundo un sollozo ajeno.

Cuando vi caer el último plumaje categórico.
Cuando creí comer la última vitamina frigorífica.


Siendo un prensado garabato en pintura cubista,
un trozo pequeño de celo en tu abrigo de pelo de gata de angora.
Ya va siendo la hora de estrechar este cerco amarillo rupestre.
Por vez primera o a la segunda. Esperar ya no me basta.

Hilvanar con paciencia el pespunte de una luna de barro cocido.
No perdiendo nunca la costumbre; tan solo siguiendo un ser fingido.
Combinar de panthones nacarados tus cantadas baldosas amarillas
colgando las hojas caídas del otoño en un manto de cobre y carmín.

Ser de tierra, sed de aire enmarcado.


Herramienta tenebrosa. Colgué de antiguas prosas de martillo
mi ropa de trabajo, tomando a mi sastre las medidas oportunas.
Pretendiendo hervir las palabras de los necios en las claves del periódico,
cuando mi vecina miraba la eterna moda de las poses sostenidas del mundo.

Ayer vi caer el último plumaje categórico.
Ayer creí comer la última vitamina frigorífica.


Y creyó hallar un mapa de ruta,
pero eran tan solo dos en la terraza,
estaban cenando; faltaba la fruta.
Y Vetusta tocando valiente en el hervir de una taza.

Don Pelayo, hiéreme cabrón! No te tiendas,
no me dejes las manos pegadas. Me resisto
a esa perra poderosa, la fuerza de la costumbre
y la rueca de Penélope y su lapso maldito y cruel enumerado.

Ya no vi caer el último plumaje categórico.
Ya, ni creí comer la última vitamina frigorífica.

lunes

seccion: tú que verías hoy



The turning point / Paso decisivo en la versión doblada.



Pues bien, una peli que muestra parte de los faranduleos y miserias del arte del ballet además de algunos de sus más deliciosos momentos.

Es una peli temática quizá pero ese regustillo de los últimos 70's y el conjunto actoral, ademas de Mikhail Baryshnikov, en fin, vuelvo a ella de vez en cuando y nunca me falla. La vi de pequeña, por primera vez, en un VHS regrabado que aún conservo. Es mi recomendación en este día plomizo, climática y temáticaMENTE.

Las felicidades del mundo

What makes you happy? ... http://lasfelicidadesdelmundo.blogspot.com/

domingo

manualidades que desestresan



pues bien, he confeccionado un bolso para unos asuntos que tenía, y así me he dado un tiempo fuera de aquello de hacer arquitectura ... ahí va el resultado

martes

y el minuto musical de hoy es para ....

11:53 31.05.2011







(respecto a la entrada de ayer, ahí queda, pero al releerla hoy me he percatado de que es un poco mierdera...mis disculpas, estamos trabajando en ello. Hay ideas que no resultan )

lunes

p f c

He decidido casarme. Y además voy a hacer una ceremonia por todo lo alto.
Ya lo saben mis padres y mis amigos, ahora es momento de que lo sepáis todos vosotros.

Llevo saliendo con ella unos diez años; ha sido un noviazgo largo y en ocasiones truculento. Aunque debo deciros que creo haberme enamorado de ella mucho antes de conocerla realmente, casi sin darme cuenta, y estoy segura de que aún me queda mucho camino por recorrer a su lado.
Muchos de mis recuerdos de infancia son con ella de la mano; aún no salíamos pero jugábamos juntas. Su familia era amiga de mi familia ... Con el paso del tiempo, y la madurez, me decidí a invitarle a tomar algo, a dar una vuelta y a charlar, que me hablase de sus orígenes, de su cultura, de la gente que conocía, de su luz interior, de la materia con la que trabaja, de la magia que crea algunas veces en los corazones de algunos, de lo que alberga ... Hemos vivido diez años codo con codo las mieles y calamidades del mundo. Ella siempre estuvo ahí.

Ahora, la decisión está tomada. Conozco lo suficiente como para querer pasar la vida en su compañía. Nos vamos de boda!. Y como en toda ceremonia de postín voy a necesitar tres cosas fundamentales: algo viejo, algo prestado y algo que me dé suerte.

En mi caso, un montón de viejos me acompañan.
Mis viejos amigos, mis viejos, mis abuelos, mis viejos profesores, mis viejos miedos y batallas, obsesiones, referentes y sueños. Mis viejos LP's, mis viejos clásicos, mis viejas costumbres creativo-noctámbulas. Mi pobre vieja y cansada espalda y mis viejos compañeros de clase imaginarios; citaré solo dos por hoy. Franky y su jodida costumbre de adelantar acontecimientos a base de preciosistas láminas de minuciosidad pensil cuya belleza se alcanza superado ya el equilibrio técnico y programático.
Y mi otro pobre y viejo compañero: la conciencia colectiva de los anónimos; el saber popular. La persiana y el balcón castellano, la contraventana, la fresquera, la galería, el zaguán, la luz difusa, el porche y el abuhardillado, la cámara ...

Además, necesito algo prestado; el tiempo.
Debo prestarle el tiempo que antes me reservaba. Gran parte del tiempo que gustosa concedía a amigos y familiares, el tiempo que dedicaba a pensar y a digerir, todo el tiempo que antes tenía para hacer planes, todo el tiempo resolutivo de mi vida.

Por último, para que esta ceremonia sea un éxito, como en todo acontecimiento puntual, se necesita algo de suerte.
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Y bueno, en este momento, os pido que me acompañeis. ¡Soñemos despiertos!.

Ya se ha celebrado la ceremonia. Ya estoy casada con mi amor de más tiempo. Ya me he casado con la Arquitectura.
Una dama esquiva y poderosa. Compleja y, en estos tiempos, acomplejada.
Una vieja dama enferma aquejada del mundo que, de motu propia y por encargo, ella misma construyó. Un mundo que ya no la quiere bien. Esa dama cansada.
Dama cansada, ávida de dar el grito mortal que conduzca a la humanidad hacia la quimérica cueva; mínima, científica, contundente, fastuosa, de tácita sensibilidad natural, ...desde donde reponer fuerzas para seguir la lucha del mundo.
Esa única lucha que en la vida humana no halla victoria ni respuesta.

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sábado

Artículo: El malpensante.com

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

(traductora: Cristina Esguerre)

Sal con una chica que no lee (Por Charles Warnke)

Sal con una chica que no lee. Encuéntrala en medio de la fastidiosa mugre de un bar del medio oeste. Encuéntrala en medio del humo, del sudor de borracho y de las luces multicolores de una discoteca de lujo. Donde la encuentres, descúbrela sonriendo y asegúrate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Cautívala con trivialidades poco sentimentales; usa las típicas frases de conquista y ríe para tus adentros. Sácala a la calle cuando los bares y las discotecas hayan dado por concluida la velada; ignora el peso de la fatiga. Bésala bajo la lluvia y deja que la tenue luz de un farol de la calle los ilumine, así como has visto que ocurre en las películas. Haz un comentario sobre el poco significado que todo eso tiene. Llévatela a tu apartamento y despáchala luego de hacerle el amor. Tíratela.

Deja que la especie de contrato que sin darte cuenta has celebrado con ella se convierta poco a poco, incómodamente, en una relación. Descubre intereses y gustos comunes como el sushi o la música country, y construye un muro impenetrable alrededor de ellos. Haz del espacio común un espacio sagrado y regresa a él cada vez que el aire se torne pesado o las veladas parezcan demasiado largas. Háblale de cosas sin importancia y piensa poco. Deja que pasen los meses sin que te des cuenta. Proponle que se mude a vivir contigo y déjala que decore. Peléale por cosas insignificantes como que la maldita cortina de la ducha debe permanecer cerrada para que no se llene de ese maldito moho. Deja que pase un año sin que te des cuenta. Comienza a darte cuenta.

Concluye que probablemente deberían casarse porque de lo contrario habrías perdido mucho tiempo de tu vida. Invítala a cenar a un restaurante que se salga de tu presupuesto en el piso cuarenta y cinco de un edificio y asegúrate de que tenga una vista hermosa de la ciudad. Tímidamente pídele al mesero que le traiga la copa de champaña con el modesto anillo adentro. Apenas se dé cuenta, proponle matrimonio con todo el entusiasmo y la sinceridad de los que puedas hacer acopio. No te preocupes si sientes que tu corazón está a punto de atravesarte el pecho, y si no sientes nada, tampoco le des mucha importancia. Si hay aplausos, deja que terminen. Si llora, sonríe como si nunca hubieras estado tan feliz, y si no lo hace, igual sonríe.

Deja que pasen los años sin que te des cuenta. Construye una carrera en vez de conseguir un trabajo. Compra una casa y ten dos hermosos hijos. Trata de criarlos bien. Falla a menudo. Cae en una aburrida indiferencia y luego en una tristeza de la misma naturaleza. Sufre la típica crisis de los cincuenta. Envejece. Sorpréndete por tu falta de logros. En ocasiones siéntete satisfecho pero vacío y etéreo la mayor parte del tiempo. Durante las caminatas, ten la sensación de que nunca vas regresar, o de que el viento puede llevarte consigo. Contrae una enfermedad terminal. Muere, pero solo después de haberte dado cuenta de que la chica que no lee jamás hizo vibrar tu corazón con una pasión que tuviera significado; que nadie va a contar la historia de sus vidas, y que ella también morirá arrepentida porque nada provino nunca de su capacidad de amar.

Haz todas estas cosas, maldita sea, porque no hay nada peor que una chica que lee. Hazlo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una en el infierno. Hazlo porque una chica que lee posee un vocabulario capaz de describir el descontento de una vida insatisfecha. Un vocabulario que analiza la belleza innata del mundo y la convierte en una alcanzable necesidad, en vez de algo maravilloso pero extraño a ti. Una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía. Un vocabulario, maldita sea, que hace de mi sofística vacía un truco barato.

Hazlo porque la chica que lee entiende de sintaxis. La literatura le ha enseñado que los momentos de ternura llegan en intervalos esporádicos pero predecibles y que la vida no es plana. Sabe y exige, como corresponde, que el flujo de la vida venga con una corriente de decepción. Una chica que ha leído sobre las reglas de la sintaxis conoce las pausas irregulares –la vacilación en la respiración– que acompañan a la mentira. Sabe cuál es la diferencia entre un episodio de rabia aislado y los hábitos a los que se aferra alguien cuyo amargo cinismo countinuará, sin razón y sin propósito, después de que ella haya empacado sus maletas y pronunciado un inseguro adiós. Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino, porque la sintaxis le permite reconocer el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida.

Sal con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Será paciente en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues se ha despedido ya de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.

No salgas con una chica que lee porque ellas han aprendido a contar historias. Tú con la Joyce, con la Nabokov, con la Woolf; tú en una biblioteca, o parado en la estación del metro, tal vez sentado en la mesa de la esquina de un café, o mirando por la ventana de tu cuarto. Tú, el que me ha hecho la vida tan difícil. La lectora se ha convertido en una espectadora más de su vida y la ha llenado de significado. Insiste en que la narrativa de su historia es magnífica, variada, completa; en que los personajes secundarios son coloridos y el estilo atrevido. Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo. Te odio, de verdad te odio.

Sal con una chica que lee (Por Rosemary Urquico)

Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca.

Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.

Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos.

Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella.

Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace.

Por lo menos tiene que intentarlo.

Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo.

Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos.

¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la saga Crepúsculo.

Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.

Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.

Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee.

O mejor aún, a una que escriba.

buenos días

lunes

desarrollo rosquillil 2

Bueno, aquí va la segunda entrega de mi desarrollo rosquillil. Ya mencioné que estaba actualmente en el taller para pasar una serie de revisiones...
Uno de estos días soleados me senté con una buena amiga en un café y le robé su tiempo en favor de mi cordura...ella me ayudo mucho y se lo agradezco. En estos tiempos de cariños deslavazados, es agradable encontrarse frente a frente y paladear el sosiego y la huella mantenida de dos corazones cómplices y hermanados hace años, en los mares del sur...

R O S Q U I L L A H U E R T O





R O S Q U I L L A T A L L E R E S




y hasta aquí hemos llegado, ahora a reestructurar, redefinir, reinventar ...


(pdt: ya fueron las municipales y ahora, más que nunca, hay que aferrarse a sol y creer que tenemos un año para definir los mensajes y mandarlos a moncloa, cualquiera que sea su huesped para entonces y a las calles, conseguir que la gente digiera y metabolice o retome el significado de la palabra ciudadano - Habitante de las ciudades antiguas o de Estados modernos como sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno del país).

el gran tute

el gran tute
y la vida al desnudo